ARTÍCULOS

EL TORO EN EL ARTE 
CARMEN FERRERAS
Periódico LA OPINIÓN de Zamora

El toreo vive momentos bajos, pero sobrevivirá a través de los siglos

Pintura, escultura, literatura, música han tenido en el toro, en el toreo, su fuente de inspiración. Desde Goya que posiblemente inventó la pintura taurina, a Picasso, pasando por maestros grabadores y pintores como Antonio Carnicero, Gustavo Doré, Zuloaga, Vázquez Díaz o Unceta. Lorca, Alberti, Andrés Amorós, Manuel Machado quien tuvo la osadía de declarar en una de sus autosemblanzas: "Y antes que un tal poeta, mi deseo primero hubiera sido ser un buen banderillero", Ortega y Gasset, Bergamín, Villalón? Todos ellos y más han bebido y profundizado en las fuentes de la tauromaquia.

Algunos están aguardando que no haya relevo generacional para dar por finiquitado el asunto. Afortunadamente al toreo le pasa como a las vocaciones sacerdotales, tiene momentos bajos, pero ahí están por los siglos de los siglos. Y están y permanecen en todos los ámbitos, también en el diseño gráfico. Uno de esos jóvenes valores, premiado largamente a lo largo de, por su edad, todavía corta trayectoria, es el zamorano Pablo Pérez Hernández, un magnífico diseñador gráfico superior de Grado, cargado de másteres en Desarrollo y Diseño web puestos al servicio de su gran pasión. He visto alguna de las muchas creaciones de Pablo, cuyo primer trabajo, antes de obtener el título fue, en 2008, el cartel oficial de la Feria de Toros de Cenicientos (Madrid) que ya entonces recorrió portadas y páginas de las más importantes revistas. Puedo decir que poco tiene que envidiar Pablo a uno de los más insignes cartelistas de todos los tiempos, Roberto Domingo, autor de impresionantes y bellísimas creaciones pictóricas en las que los toros, ya fueran en el campo o en la plaza, inspiraron a un artista que engrandeció con su carrera el mundo de la cultura taurina. Lo que, a su manera, hace este joven zamorano que fue socio del Club Cocherito de Bilbao, autor de excelentes artículos taurinos y organizador de coloquios en "plazas" de la importancia de Bilbao, Madrid o Barcelona.

Yo no he visto una persona con más entusiasmo y más cariño hacia un mundo que defiende con argumentos porque lo conoce, o que le permite hacer carteles inolvidables que han recorrido Valdemorillo, Astorga, Valdelosa, Ledesma, Olmedo, Candeleda y que últimamente le están proporcionando muchas satisfacciones en forma de premios. Pablo, cuando habla del toreo, me recuerda aquello que dejara para la posteridad Federico García Lorca, que no fue precisamente un mindundi intelectual: "El toreo es probablemente la riqueza poética y vital de España, increíblemente desaprovechada por los escritores y artistas, debido principalmente a una falsa educación pedagógica que nos han dado y que hemos sido los hombres de mi generación los primeros en rechazar. Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo".
 

 Carmen Ferreras.

 

La Tauromaquia, el Toro y la Ecología

(El artículo del Diseñador: Pablo Pérez)

    
     La existencia del Toro no sería viable sin la celebración de los “Festejos Taurinos", ni aportaría dividendos al Estado, ni sería rentable ni sostenible económicamente para el Ganadero. La Tauromaquia es un fenómeno con raíces históricas y geográficas, abierto, libre, integrado en la cultura popular. Es un espectáculo único, emblemático, lleno de luz, color, arte, música y con un carácter claramente festivo. Los "Festejos Populares" forman parte de nuestro presente y de nuestro pasado, son un puente de unión entre diferentes épocas de nuestra historia. Identifica nuestra forma de vida desde hace siglos  formando parte de nuestra propia identidad, de la que deberíamos sentirnos orgullosos.

El hábitat de las reses bravas protege 500.000 hectáreas de dehesa, y con su cría y selección  se contribuye al mantenimiento de un Ecosistema único en el mundo, el toro es el verdadero conservador del “Campo Bravo” y del Ecosistema de la dehesa. Convive con otras especies animales en absoluta armonía protegiendo la Ecología.

La raza de lidia es la mayor aportación Española a la Zootecnia Universal.

La carne de éstos rumiantes es 100 % natural, ya que en su cría no se utilizan productos nocivos. Su nutrición hoy en día es natural y equilibrada, y su sanidad está muy cuidada.

La vida del caballo también está vinculada con la del toro. El caballo es utilizado para el rejoneo, la suerte de varas en la lidia, y es muy adecuado para realizar la mayor parte de las faenas camperas  necesarias para el manejo de las reses bravas en la dehesa.


La dehesa necesita la presencia del Toro. Esto favorece a las especies de plantas que se renuevan antes, porque las que no son capaces de regenerarse rápidamente o reproducirse con celeridad terminan por ser eliminadas por el ganado. El Toro contribuye a que no aumente la biomasa vegetal de forma desordenada. La explotación ganadera rejuvenece las zonas bajas de la dehesa, las que poseen suelos fértiles y más agua son mejores para alimentar el ganado. Si no estuviera el Toro, estas zonas de dehesa tenderían a recuperar el bosque original y su maleza impenetrable que facilitaría su devastación en caso de incendio. Las deyecciones del ganado aportan nutrientes y los mantienen cerca de la superficie, donde las plantas los toman. Las dehesas también son más cuidadas por sus propietarios si existe en ella una explotación ganadera extensiva, como por ejemplo la Ganadería Brava que nos ocupa.

Las reses bravas aprovechan los recursos agrosilvopastorales como la bellota, la hierba, el ramón de encina, los brotes de arbustos. etc. desarrollándose también en función del medio. Al toro le gustan especialmente las gramíneas y las leguminosas. Gramíneas son la grama, las poas y las festucas. Entre las leguminosas prefiere el trébol, la zulla, la esparcea, la alfalfa, el heno, etc.


En definitiva, el Toro vive en régimen extensivo, en amplios espacios donde puede andar, correr, alimentarse y reproducirse, una forma de explotación que resulta menos lesiva para el medio ambiente que el régimen intensivo.
     Hay que tener en cuenta también que el Toro de Lidia es un claro exponente histórico para nuestro país, todas las artes se han interesado por nuestra Tauromaquia: pintura,  música, escultura, arquitectura, sastrería. El periodismo y la literatura le han dado mucha importancia en todas las épocas (en la actualidad hay que fomentar más nuestra Tauromaquia, sobre todo en la Televisión Pública). Es un arte sin parangón, una forma de expresión única en el mundo, donde entran en liza el valor, la destreza, la técnica, la estética, los colores, el riesgo, la emoción. Cada corrida de toros es inédita, el arte de torear es súmamente dificil, sinó que alguien pruebe y se ponga delante de un animal con una capa o capote e intente torear (es recomendable que previamente se adquieran unos conocimientos para no sufrir percances). 


"Si quieres torear bien, olvida que tienes cuerpo, se torea con el alma, como se sueña o se juega, como se baila o se canta" Juan Belmonte. 

Estos valores y muchos más habría que potenciarlos, buscar animales más bravos e interesantes y asentar el presente de nuestra Fiesta Nacional y pensar en el futuro. 

"Los Toros son una lección de vida que hay que transmitir". André Viard

(Pinchar sobre la Imagen para Aumentar su Tamaño)
      Analizando las cosas con sensatez, también hay que valorar la parte económica que tienen los toros, aportan puestos de trabajo y riqueza, unos 300.000 puestos de trabajo y millones de euros en beneficios económicos.

        El Toro de Lidia contribuye a la protección de otras especies animales, jabalíes, venados, gamos, muflones, linces y aves, no sólo vive en equilibrio con su entorno sino que ayuda a mantener su Ecosistema. Por eso es una especie animal que debemos proteger y fomentar su único uso viable que son la celebración de festejos populares, como las corridas de toros, novilladas, corridas de rejones, festivales, encierros y recortes. Es el mayor exponente tradicional de raíces históricas que atesora nuestro pueblo Español.

Pablo Pérez Hernández.


Artículo publicado en la revista

"EL PASEILLO "

del Club Taurino Logroñés



(El artículo del Diseñador: Pablo Pérez)




EL FUNDI, todo un maestro.

José Pedro Prados “EL FUNDI”, nacido el 23 de diciembre de 1966 en Fuenlabrada (Madrid).

Dio sus primeros pasos en el mundo de los toros formándose en la escuela taurina de Madrid, donde hizo grandes amigos, con dos de ellos tomó su alternativa. Se vistió de luces por primera vez el 13 de septiembre de 1981 en Colmenar de Oreja. Tomó la alternativa el 22 de septiembre de 1987 en Villaviciosa de Odón (Madrid) acompañado por sus amigos José Miguel Arroyo “Joselito” y José Luis Bote.

Los que le conocen bien, aseguran que es grande como torero, pero aún más grande como persona. He tenido la suerte de hablar en varias ocasiones con él y os aseguro que es sencillo, humilde, educado, cordial, sincero y carismático, agradable y elegante, una bella persona.

Como torero ha pasado por diferentes etapas, le avalan 25 años de alternativa y el reconocimiento de la afición de varios países. Se retira de los ruedos el 14 de octubre de 2012 en Palos de la Frontera, lidiando una corrida de Juan Pedro Domecq, acompañado de Juan José Padilla y José Doblado y saliendo por la puerta grande.

 Ha dado siempre la cara, y ha demostrado un gran respeto por el toro y por el público. Ha sido un torero lleno de valor y sobre todo de valores, como la honestidad, el sacrificio, la responsabilidad, la sensibilidad y la lealtad a su profesión. En su carrera ha lidiado “todos los encastes” principalmente las denominadas “corridas duras”, de ganaderías como Miura, Victorino Martín, Pablo Romero, José Escolar, Baltasar Iban, Adolfo Martín... Aunque también ha tenido grandes actuaciones apoteósicas como una en Barcelona lidiando un toro de Zalduendo ante la atenta mirada de José Tomás y El Juli, elogiado y aplaudido por estos dos maestros tras su gran actuación y ensalzado por un público emocionado con su arte y su verdad dentro del ruedo.

Ha sido un torero completo en todos los tercios. Con el capote ha demostrado una capacidad envidiable, recibiendo toros difíciles, parándolos de salida con el capote y toreándolos con aplomo, presteza y agilidad, dedicando bellísimos remates, emocionantes verónicas, gaoneras...,  poniendo al toro en suerte en el tercio de varas con gran acierto y profesionalidad. En el tercio de banderillas ha demostrado una extraordinaria capacidad, calculando perfectamente los tiempos, la distancia, citando al toro de frente, sin demasiadas florituras pero haciendo esta suerte con mucha verdad y clavando los palos en todo lo alto, dando el pecho, con una agilidad digna de un gran atleta, ha levantado ovaciones enormes banderilleando toros en todas las plazas: Sevilla, Vic Fezensac, Madrid, Bilbao, Arles, Lima, Acho, Ceret... Con la muleta ha lidiado toros con mucha técnica, y una enorme habilidad, con mucho temple, llevando a los toros largos en sus muletazos siempre que se lo permitían y toreando con maestría, valor, arte y firmeza. Recuerdo un tentadero en la finca de Victorino Martín donde varios novilleros sufrían cogidas, golpes, desarmes... con la misma vaca cogía el capote El Fundi y la ponía en suerte ante el picador con verdadero acierto, toreándola después con la muleta como los ángeles, parecía otra vaca en sus manos, sonreía Victorino Martín (padre) y afirmaba “este, es un fenómeno hombre, es extraordinario”. Ha tenido también una gran colocación siempre. Con la espada que les voy a decir, uno de los toreros más certeros de la historia, matando los toros con unas estocadas magníficas en la mayoría de sus actuaciones, estocadas que derribaban al toro “sin puntilla”, matando bien toros de “todos los encastes” incluso los temidos y difíciles Miuras con una habilidad y una contundencia sin parangón.

EL FUNDI es un torero querido y admirado, un torero que ha dejado una huella en la historia de la Tauromaquia, con un gran talento, faenas memorables, acaparando numerosos premios, y consiguiendo el afecto y el cariño de profesionales y aficionados. José Tomás sin ir más lejos le dedicó unas palabras públicamente en Fuenlabrada el día de su despedida en un coloquio con Paco Aguado, palabras y elogios sinceros, que le hicieron saltar las lágrimas. Gracias a toreros como EL FUNDI, la tauromaquia permanecerá en el recuerdo y en el corazón de mucha gente perdurando en el tiempo con bandera universal.
                                                                        
                                                                        Pablo Pérez Hernández.



Afición Taurina, un ambiente SALUDABLE

(El artículo del Diseñador: Pablo Pérez)


        Una verdad como un templo. ¿Quien dijo que había que prohibir “Los Toros”?. Acérquense a una plaza de toros con un cartel importante, respiren, observen, dialoguen, contemplen. Los aficionados Taurinos somos gente amable, jovial, educada, amistosa, “Saludable” y recomendable. Hay una forma de vestir típica que puede identificar al aficionado, otros van vestidos como elijan habitualmente, pero el ambiente que rodea a un espectáculo taurino es especial, si la temperatura acompaña y la plaza se llena mejor.
        Nosotros, disfrutamos de nuestra bendita afición de una forma sana: refrescos, aperitivos, merienda, fotos…. Una falda rosa, un bolso torero, una camisa, polo y pantalon de Hierro y Albero, un cinturón con nuestra bandera, un toro bordado, unos náuticos… una pulsera al uso, nuestra liturgia y nuestra libertad de afición. De todo ello debemos sentirnos orgullosos y a todo el mundo acogemos alegremente, siempre hay quien pregunta sentado en su localidad ¿quién torea hoy? pues bienvenidos sean todos los que quieran acercarse y preguntar, observar y disfrutar de una tradición histórica “Nuestra Tauromaquia”.
        Suenan clarines y timbales, la plaza está llena, se respira un aire distinto, impregnado de diferentes perfumes, los tendidos se visten de colores alegres: rosas, verdes, morados, azules, rojos, amarillos…. abanicos al viento, se ojean los programas de mano con la información del espectáculo, encendemos las cámaras de fotos, surgen los comentarios y murmullos esperando una tarde gloriosa para guardar en la memoria. Una puesta en escena de raíces históricas, tres toreros, seis caballos, las correspondientes cuadrillas y seis toros, keblar, seda, oro, telas, monteras, capotes, alamares... El protagonista principal “EL TORO” de el que depende la aportación principal hacia una tarde exitosa. También el torero y su terna pueden colaborar muchísimo, hay que reconocerlo.
        La afición taurina es la base de todo lo anterior, costea el espectáculo y arropa el festejo, dentro de un ambiente agradable, saludable, amable, educado, cordial, multicultural, libre, elegante, sutil y multicolor….¿quien decía que había que prohibir que?????
                                     Pablo Pérez Hernández - ALBORADA DISEÑO



Urgente recuperación de la materia prima

(El artículo del Diseñador: Pablo Pérez)
Publicado en la revista SIGLOS DE TOROS


Foto: Raul Castro - Blog "Del campo al chiquero"
La materia prima es muy importante en la fabricación de cualquier producto, en la elaboración de un menú gastronómico, en la calidad y resistencia de un material de construcción…. Eso es la base para el éxito o el fracaso, y con ello puede tener la aprobación social y el beneplácito o el rechazo y la crítica.

          En nuestro mundo de los Toros nuestra materia prima es “El Toro”, sin una apuesta clara y responsable por la casta, la bravura y la movilidad no tendremos emoción, ni arte, ni aprobación del público, ya lo dicen muchos eslóganes “SIN TORO NO HAY FUTURO”. Todo este compendio de cualidades del toro de lidia deben ir unidas a otras y el cóctel no es fácil, pero debemos tener muy claro que “Sí” es posible encastar más nuestros toros. Luego podemos añadirle otras características, pero un animal bravo debe ejercer su condición como tal, tiene que demostrar su fuerza, debe moverse sin problemas, su embestida tiene que ser codiciosa, con alegría, eso es el verdadero Toro de Lidia. Un animal que se sobre entiende por bravo, fuerte, agresivo, poderoso….

          Desgraciadamente estamos sufriendo una falta de casta, bravura y movilidad alarmante en la mayoría de los festejos, pienso que los culpables saben lo que hacen perfectamente. Y siento que si esto no cambia el futuro se plantea difícil, pero no me resigno a pensar en la decadencia Taurina. Podemos cambiar distintos factores, los aficionados lo quieran o no somos importantes porque pagamos el espectáculo, si no pasamos por taquilla no podrían existir las “Corridas de Toros”. Debemos exigir un toro más bravo, con más movilidad, codicia, agresividad, casta, fuerza y capacidad de emocionar los tendidos. Eso no quiere decir que no queramos que tenga fijeza, cualidad imprescindible para desarrollar el toreo actual, pero lo que no queremos ver es ese animal soso, parado, que no se desplaza, eso no puede seguir así, porque con este comportamiento no hay posibilidad de que en el futuro haya aficionados y sin aficionados no habrá tauromaquia. Para atraer a los jóvenes aficionados los empresarios, toreros, apoderados y ganaderos deben cambiar su concepto y apostar fuerte por un espectáculo que emocione, que llame la atención, que mantenga su esencia, pero que se traduzca en algo más auténtico, divertido e interesante. Y esto debe de ir unido al fomento, promoción y difusión de la tauromaquia, con una imagen cuidada, positiva y elegante, pero previamente a esta publicidad deben pujar por la base, es decir el Toro.


          Hace pocos meses escuché a un personaje famoso decir que su padre ya no va a los toros, porque no soporta ver esos toros sosos, parados, sin casta, aburridos en la gran mayoría de las corridas. Decía que prefiere quedarse en casa y volver a leer “El Cossío” o cualquier otro libro antiguo sobre Tauromaquia, eso le hace más feliz y no le provoca enfados ni berrinches. Curioso pero los profesionales del toreo deberían reflexionar sobre estas cosas.
         
          Se podría hacer un análisis más profundo. Se debería de desarrollar una lidia más coherente y adecuada a los distintos encastes. Hay encastes que no admiten mantazos, exceso de capotazos, suertes de varas inadecuadas y excesivamente lesivas…. La lidia debe basarse en el respeto al toro, dejándole demostrar su casta, cuidando de que no aprenda ni se resabie volviéndose intoreable. Como ejemplo de ganaderías de encastes difíciles tenemos Miura (encaste Cabrera-Jijon), Prieto de la Cal (Veragua), Victorino Martín (Albaserrada), todo lo de Santa Coloma…. Son toros que requieren menos capotazos, un cuidado mayor en los primeros tercios y una breve pero emocionante lidia con la muleta. Debemos apostar por mantener todos los encastes, y como he dicho anteriormente hay que recuperar la casta, la bravura y la movilidad en todos ellos. El famoso encaste “domecq” sí es importante siempre que sea Bravo, siempre que demuestre fuerza, casta y movilidad.

          Nuestra tauromaquia puede seguir en alza en el futuro, supone un guiso con muchos condimentos e ingredientes interesantes que hay que medir y con los que hay que trabajar para llegar a conseguir un plato exquisito. Es importante conocer la historia, el manejo, la alimentación de las reses, la técnica del toreo, los diferentes encastes…. Yo personalmente disfruto de todo lo relacionado con el mundo de los toros cada día más. Pongo especial atención el el diseño de entradas, carteles, fotografías, trajes de luces, construcciones impresionantes de nuevas plazas de toros. Es un mundo lleno de música, colores, sonidos, cultura, arte, historia, emoción, amistad, identidad, viajes, revistas, libros, vídeos, páginas y blogs en Internet, toda una liturgia y una pasión que cualquiera puede saborear y disfrutar de forma libre y personal. Pero queridos amigos, merece la pena el esfuerzo, el fomento, el cuidado y la apuesta por nuestra Tauromaquia. Para eso debemos pensar en un cambio en nuestra materia prima, la verdad y el toro auténtico, bravo, encastado, fuerte y en movimiento. Lo contrario puede traer a medio plazo consecuencias muy graves para la continuidad de nuestra fiesta. Ese cambio es urgente, porque para llegar a tener un toro de lidia hacen falta 9 meses de gestación y como mínimo 4 años de vida, y la paciencia de los aficionados tiene un límite.

                                                                        Pablo Pérez Hernández.




El Toro de lidia y su trapío

(El artículo del Diseñador: Pablo Pérez)
Publicado en la revista APLAUSOS Nº 1689 con fecha Lunes 8 de Febrero de 2010


 "Beato" de Victoriano del Río lidiado magistralmente y desorejado por el maestro Esplá en Madrid. Foto: JOSEMI

       Las supuestas hechuras del toro ideal nos invitan a pensar teóricamente en un ejemplar cuyo peso ronde los 500 kilos, bajito, con el cuello largo, musculado, bien rematado de culata y fuerte de remos, todo ello para conformar un toro que reúna todas las características morfológicas ideales para el toreo actual. Pero esta teoría no es compartida por todos.

         Podríamos demostrar que no solo con reunir las características anteriores es suficiente para ofrecer un juego interesante en la plaza. Hay innumerables ejemplos de toros del trapío de plazas de primera que sobrepasan los 530 kilos, siendo armónicas sus hechuras pero con romana y una cornamenta desarrollada, del tipo del toro que suele presentarse para Madrid, Pamplona o Cenicientos, los cuales ofrecen un juego extraordinario  y en la báscula dan un peso importante. Tales son los casos del toro “Cantinero” de El Ventorrillo, lidiado en Madrid por Uceda Leal, un toro encastado, repetidor, noble que pedía el carné, pero ofrecía un juego emocionante, vibrante y con recorrido, fijeza, duración y transmisión, hasta el punto de ser premiado con la vuelta al ruedo en Madrid, pañuelo azul. Otro toro importante podría ser “Comunero” de Victoriano del Río, lidiado en Madrid por José Tomas el año 2008. Sin olvidarnos al toro “Aragonés” de Cuadri, premiado en Madrid como el mejor toro de la feria 2008. No deberían faltar los dos toros que lidió El Cid en Madrid de “El Pilar” en 2008 llamados “Mirabajo Nº 65” y “Portillero Nº 30”. Muy importante fue el toro “Diácono” de Corbacho Grande lidiado en Cenicientos en 2008 por José Mª Lázaro, en otras manos hubiera sido indultado, aún así fue premiado con la vuelta al ruedo a buen criterio del presidente. Un gran toro para la historia fue el Nº46 “Beato” de Victoriano del Río, lidiado el pasado 2009 , al cual le hizo una faena inmensa Luis Francisco Esplá en Madrid.

      Seguramente que los buenos aficionados recuerdan otros muchos toros que han demostrado casta y los han emocionado en la plaza con un peso y volumen alejado del toro teóricamente ideal de tamaño y romana. Por todo ello debemos reflexionar y evaluar al toro coherentemente, en base a su comportamiento durante la lidia. No se debe sacar al toro de tipo, su morfología unida a su peso debe ir acorde con su encaste, pero la casta y la bravura señores se selecciona en el campo y se lleva en los genes, no en el volumen mayor o menor, aunque un toro armónico en sus hechuras sí facilita el toreo actual, pero puede pesar 550 kilos y tener más movilidad, recorrido, duración y transmisión que otros muchos igualmente armónicos de 490 kilos, y si no observemos la temporada actual como ejemplo. Yo he visto muchos toros que siendo los más grandes de la camada han dado un extraordinario juego, muy superior al resto de hermanos de camada con pesos mucho menores. Esto desmonta la teoría generalizada de que el toro de 490 kilos se mueve más y da un juego más interesante en la plaza, en la actualidad no es del todo demostrable.

      Recientemente se ha descubierto una hormona responsable de la agresividad, denominada “Serotonina”, y esa puede ser la clave del futuro. Analizada en cientos de animales se ha demostrado que los novillos que de becerros tienen niveles muy altos de serotonina, luego dan una respuesta muy buena en la plaza, superior a los que tienen bajos niveles de serotonina. Esto quizá suponga un avance para los ganaderos y pueda reducir tiempo en la selección, sobretodo en ganaderías cortas o encastes que no tengan facilidad para refrescar su sangre.

          No debemos confundir todo lo anteriormente descrito con otras características que deben primar en el toro de lidia para poder adecuarse a la tauromaquia contemporánea, por ello debemos mantener la fijeza, la nobleza, la bravura, el toro debe tener el cuello largo para poder humillar mejor, hay que buscar la duración, la fuerza, el recorrido y el galope. Todo ello muy importante, pero deben los ganaderos buscar un toro más encastado para que el público se divierta, acuda a la plaza con ilusión y nuestra tauromaquia tenga futuro. El toro manso y descastado, aplomado es aburridísimo, no ayuda a fomentar la afición y abunda demasiado en la cabaña brava. Para ello también tienen que querer los toreros torear astados más bravos, con más fuerza y movilidad, lo cual sería necesario para fomentar nuestra tauromaquia y forjar un futuro más sólido. Ellos también tienen una gran responsabilidad de cara al futuro.

         De todas formas hay que valorar al ganadero en mayor medida, puesto que buscar el equilibrio entre la bravura, la nobleza y la casta, mezclado con las demás características que un toro debe reunir no es tarea fácil ni se rige por reglas matemáticas. Pero con las técnicas actuales, el entrenamiento, la nueva y cuidada forma de alimentación, unido al trabajo y la selección, podremos conseguir un toro mejor para el futuro, añadiendo más casta a nuestra raza de lidia.


Pablo Pérez Hernández




El peso y el trapío

(El artículo del Diseñador: Pablo Pérez)


     
        Partiendo de la base de que existen distintas razas en nuestro toro de lidia, el peso y el trapío deberían ser diferentes en cada caso adaptándose a la morfología de cada encaste.

          En los últimos años el peso exigido en el reglamento de cada Comunidad Autónoma no diferencia a los encastes, sino que se pone el mismo peso mínimo y máximo sin tener en cuenta esta cuestión, en detrimento de algunos encastes que no pueden lidiar en igualdad de condiciones con respecto a otros que soportan mayor peso en su morfología.

          En este caso podemos citar que como perjudicados tenemos principalmente el encaste “Vega Villar” y como ejemplo podríamos poner a la ganadería de “Barcial” los patasblancas de Salamanca. También podríamos citar los Santa Coloma de Joaquín Buendía, Ana Romero...Los Núñez de Carlos Núñez y Los Derramaderos. Se ha sacado el toro de tipo y de peso. Es una verdadera injusticia y una pena, puesto que si se adaptasen reglamentariamente los pesos mínimos y máximos en los reglamentos conforme a los Encastes nuestra tauromaquia contemporánea saldría beneficiada. Sobre todo para los aficionados que disfrutaríamos de todo el abanico completo pudiendo ver más diversidad de pelajes, morfologías, comportamientos, fenotipo y genotipo haciendo a su vez más amenas las Ferias.

      También hay que reflexionar sobre el hecho de que hay "ganaderos" con encastes "en vías de extinción" que no han querido adaptar sus reses al toreo actual, desechando en sus tentaderos becerras que demuestren "toreabilidad", que no quiere decir que no tengan bravura, pero si tienen recorrido, fijeza, duración y hasta codicia. Esos ganaderos le hacen un flaco favor a la fiesta y a su propia ganadería, pues conservando ese comportamiento de toros de los años 30 no contribuimos al espectáculo que hoy demanda el público. Un toro intoreable, mansote, con la cara alta, sin humillación, que no se desplaza más de un metro y medio, peligroso, eso no es un toro bravo, no tiene presente ni futuro en nuestra tauromaquia actual, es aburridísimo y no crea afición. Si a esto añadimos la consanguinidad el desplome es grave. En este mundo hay que evolucionar y no quedarse anclados en el pasado, ese anacronismo no es bueno ni permite continuidad hoy en día. Es como si tuviéramos semen congelado del URO primitivo y lo inseminamos durante una década en cualquier ganadería de Vistahermosa, saldrían toros fuera de tipo, altos, cornalones y totalmente intoreables, conservar ese animal prehistorico lo catapultaría a su ruina y no tendría sitio en la tauromaquia actual ni habría "dios" que lo torease. Se pueden proteger los encastes siempre que se adapten y avancen hacia la "toreabilidad", las alimañas con la cara alta que no se desplazan ni tienen recorrido, ni fijeza, ni bravura, salen sueltos del caballo.... eso no puede admitirse, y no es que lo diga yo, lo dicen las taquillas de las plazas y los expertos en Tauromaquia. Apostemos siempre por la bravura pero dentro de la toreabilidad. Fuerza sí, trapío sí, pero movimiento y toreabilidad siempre y fijeza en la embestida, toros encastados sí, pero que permitan faenas donde demuestren los toros recorrido, durabilidad, en definitiva "que se puedan T O R E A R" y con ellos triunfar, llegar a los tendidos y emocionar a la gente con el "olé" y no con el "uy... hay...".

         Estoy totalmente seguro que si hubiera expertos en la evaluación de los reconocimientos de las reses de lidia en las plazas de toros podríamos olvidarnos de la báscula. El trapío y el peso no están reñidos, un toro de 490 kilos puede tener mucho más trapío y mejor definición y presentación que uno de 580 kilos. Hay que fijarse en el prototipo de su Encaste, la morfología de forma global y los detalles. Es conveniente evaluar los tercios del toro: “Tercio Posterior”, “Tercio Medio” y “Tercio Anterior”, poniendo atención especial en las extremidades, la grupa, el tronco, la musculatura, el morrillo, el cuello, la altura de agujas, forma de la cabeza y pitones. Con expertos que sepan evaluar estas características de nuestros toros y que sepan distinguir los distintos encastes podría evolucionar el toreo.

         Hay encastes que soportan mejor el peso, por ejemplo todo lo procedente de Ibarra, lo de Domecq, Albaserrada, Atanasio Fernández, casta Cabrera (Miura). Aunque considero que se nos ha ido de las manos el peso, hay un exceso en el tamaño de los toros sobre todo en las plazas de primera categoría y eso indudablemente perjudica la movilidad de los toros. En plazas de segunda se mueven más los animales y suelen presentarse con pesos inferiores a los de Madrid por ejemplo. Si presenciamos 30 corridas de toros en Madrid nos aburriremos en 28 seguro. Viendo 30 corridas de toros en Azpeitia, Almería, Vitoria, Bayona, nos divertimos en más de la mitad. Hay que tratar este asunto con delicadeza y profundidad a la hora de conformar un posible “Reglamento Único” que está a las puertas de hacerse realidad en los próximos años.

        El trapío y el peso acorde con los diferentes encastes es la base de la respuesta a los estímulos que puede ofrecer un toro influyendo además en su recorrido, resistencia y movilidad. Hay que hacer lo posible para que el público vea un nuevo toro en las plazas, más reducido de romana y con más bravura y movilidad para generar emoción, alegría y atención; para que la gente pueda disfrutar de las Ferias Taurinas y sus distintos tipos de festejos. No olvidemos que sin encastar más las ganaderías tampoco tendremos nada nuevo, también es imprescindible una buena selección encaminada hacia la bravura, la fuerza y la movilidad, tanto en machos como en hembras, y los toreros deben concienciarse de la urgencia de evolucionar hacia un toro más entretenido y que despierte más expectación y emoción, sino la fiesta se nos viene abajo.

        Es evidente que nuestra época contemporánea necesita reflexión y coherencia, cada ganadero impone su personalidad en la ganadería y su comportamiento en la plaza puede ser diferente aún partiendo de la misma base del encaste, como ejemplo Fuente Ymbro, Juan Pedro Domecq, Núñez del Cuvillo, El Ventorrillo. Son ganaderías con tipologías distintas y cada una con un comportamiento diferente. Lo ideal pienso yo es volver a la "ARMONÍA" y eso conlleva reducir al toro en su peso y acercarlo a los 500 kilos, que no quiere decir reducir su "TRAPÍO" eso es distinto. Pero el peso excesivo anula la agilidad en el movimiento de los toros y es fácil de entender, una persona con 120 kilos no se puede mover lo mismo que una con 75 kilos, y menos aún cuando su altura es la misma..... por ejemplo 1,70 cm. Hay que pujar por la sensatez y pensar en que la fiesta necesita toros bien presentados pero con menos romana. Eso irá en favor de un toro más ágil, con más recorrido, duración, pudiendo demostrar su bravura con mas facilidad y demostrando su codicia y su temperamento sin problemas relacionados con su "excesivo peso". Está claro que la selección y exigencia del ganadero influye, pero el peso también marca un lastre.

        Reducir el peso en los toros de orígen Vistahermosa y ajustarlo a 460 o 500 kilos garantiza un mayor espectáculo. Para ello también hay que pensar en reducir el impresionante peso del caballo de picar así como reducir el tamaño de la puya, de esta forma el tercio de varas debiera constar de un mínimo de 3 puyazos menos lesivos pero mucho más emocionantes, que permitan empujar al toro y mover un poco al caballo, de esta forma el toro se crece. Hay que darle imortancia al trapío y a las caras, pero no al peso y al tamaño.





Pablo Pérez Hernández.